EDMUNDO
El poeta no debería mostrar sus preferencias
con las que a menudo se justifica, sus gustos con que quiere prevalecer
sobre una intención que todavía no ha hecho suya. Una segunda intención
se abre paso, no formada aún, sólo visible en el curso de su
desarrollo, hasta ser ella misma la que gobierna, pues Ella gobierna.
Aflorar; mostrar; apretujar. Con este último
movimiento no puedo siquiera cansarme de mirar, es como el sol cuando se
esconde en el negro espacio donde cabe el infinito.